Miércoles, 23 Septiembre 2026 16:23

Julieta Flores, la joven sanantonina que lleva el nombre de la comuna al mundo de la física cuántica

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La estudiante del Colegio Fénix fue reconocida por el municipio por su trayectoria científica y de participación juvenil. A sus 17 años, integra la Red Internacional de Embajadores de Física y Mecánica Cuántica y desarrolla una iniciativa para acercar la ciencia a niños y jóvenes de Latinoamérica.

Julieta Millantu Flores Fernández tiene 17 años, cursa cuarto medio en el Colegio Fénix de San Antonio y durante los últimos años ha aprendido a moverse en espacios que van mucho más allá de su sala de clases. Su trayectoria comenzó en el Consejo Consultivo de Niños, Niñas y Adolescentes de la comuna y hoy la ha llevado a convertirse en la primera persona de Latinoamérica en integrar la Red Internacional de Embajadores de Física y Mecánica Cuántica, según ha informado la propia organización y medios especializados.

Ese recorrido fue reconocido por la Municipalidad de San Antonio, que recibió a la estudiante junto a su familia y a representantes de su comunidad educativa. La cita puso en común dos dimensiones de su trayectoria que han avanzado en paralelo: la participación ciudadana desde la infancia y una creciente vinculación con la ciencia.

Flores llegó al Consejo Consultivo a través de su colegio y, durante las primeras sesiones, participó en el proceso de elección de representantes que posteriormente la llevó al Consejo Consultivo Regional de Valparaíso. Desde esa instancia, explica, ha podido conocer experiencias de distintas comunas y observar de cerca las necesidades que plantean niños y adolescentes en diferentes territorios.

“Vemos todo lo que es el trabajo en territorio de los niños, conocemos distintas partes de la zona de Valparaíso y podemos también ver, a nivel más general, las necesidades que se levantan en cada comuna”, relató. Su participación también la ha acercado a mesas de articulación y espacios donde adolescentes pueden aportar directamente a discusiones que tradicionalmente quedan reservadas a los adultos.

Esa experiencia terminará este año, cuando cumpla 18 años y concluya su etapa como consejera. Pero Flores dice que su vínculo con San Antonio no termina con ese cargo. “Siempre llevo a San Antonio a todos los lugares que pueda, en todas las partes donde tengo la oportunidad de ser representante”, afirmó. Su intención, agregó, es que las experiencias que desarrolla fuera de la comuna puedan regresar y encontrar aquí un espacio para crecer.

La dimensión internacional de su trayectoria comenzó a consolidarse a partir de su interés por la física. Tras obtener el primer lugar nacional en una competencia, conoció la existencia de la Red Internacional de Embajadores de Física y Mecánica Cuántica y decidió postular. Después de un proceso de selección que incluyó reuniones, ejercicios y la preparación de contenidos, fue incorporada como embajadora. Actualmente es reconocida como la primera mujer chilena y la primera persona de Latinoamérica en formar parte de esta red.

Desde esa posición, además de sus responsabilidades escolares y la preparación para la PAES, trabaja en la creación de una comunidad científica juvenil latinoamericana que busca acercar la física, la química y otras áreas del conocimiento a estudiantes de distintos países. La propia red destaca su propósito de impulsar la curiosidad científica y abrir oportunidades para niños y jóvenes.

Durante el encuentro en el municipio, esa trayectoria fue destacada como una expresión del potencial que existe entre los jóvenes de la comuna. En la reunión participaron también el concejal Manuel Palomino, presidente de la Comisión de Desarrollo Económico; representantes municipales vinculados al desarrollo económico y a la Oficina Local de la Niñez, y Silvia Miranda Riquelme, directora del Colegio Fénix.

Para Miranda, el reconocimiento tiene además una dimensión personal. Conoce a Julieta desde que era pequeña y ha acompañado su desarrollo durante buena parte de su trayectoria escolar. “Julieta llegó muy chiquita al colegio. Era una niña siempre tierna, amorosa, calladita, muy tímida, pero de a poquito nos fuimos acercando”, recordó. Con el tiempo, añadió, la comunidad educativa fue acompañando sus distintas iniciativas y generando espacios para que pudiera desarrollar sus intereses y participar en los consejos consultivos.

“Nos sentimos muy orgullosos de que esta chiquitita ahora ya es una mujer y es una embajadora”, expresó.

Flores, por su parte, no plantea su experiencia como un punto de llegada. Su mensaje para otros jóvenes apunta justamente a continuar buscando posibilidades. “Sin importar la edad que tengan, se atrevan a mirar más allá de lo que ven en su día a día, que no pierdan la curiosidad acerca del mundo que los rodea y puedan buscar también las instancias que se les ofrecen”, señaló.

A pocos meses de cerrar su etapa escolar, la joven sanantonina enfrenta una nueva etapa marcada por la ciencia, la participación y la representación internacional. Pero conserva una prioridad que, dice, no cambia: que parte de todo aquello que ha aprendido y construido fuera de la comuna pueda volver a San Antonio y abrir nuevas oportunidades para otros niños y jóvenes.

 

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