Los recuerdos, la amistad y el cariño marcaron la ceremonia de retiro voluntario realizada en el salón de Artes Escénicas “Civita Aranda Talciani” del Centro Cultural, en la que la Municipalidad de San Antonio agradeció la entrega y la trayectoria que desarrollaron diez funcionarios en distintas unidades municipales. Estos son. Rubén Ramírez Zamorano, Marta Cerda Galleguillos, Francisca Castillo Jaques, María Elena Cerda Cádiz, Nelly Barrios Campos, Verónica Tapia Ureta, Erika Valero Arce, Gloria Rivera Medel, Roberto Aravena Parada y Walter Briso Chiquin.
La velada contó con números artísticos, los que estuvieron a cargo de “Enjambre de Maderas”, integrado por estudiantes del taller de flauta traversa y saxofón, el que dirige el profesor Juan Carlos Rivera en el Centro Cultural. También amenizó la jornada, el destacado pianista y saxofonista local, Valentino Baos, quien interpretó “La partida” de Víctor Jara y “Libertango” de Astor Piazzolla.
“Nos ha correspondido agradecer a diez funcionarios que durante muchos años cumplieron y desarrollaron el espíritu del servidor público, para atender las necesidades de la comunidad. En distintas áreas prestaron estos distintos servicios y tomaron la decisión de cerrar el ciclo del trabajo municipal para iniciar una nueva etapa en su vida junto a sus familias. El municipio de San Antonio agradece a cada uno de ellos por los servicios prestados, la colaboración, la entrega, compromiso y responsabilidad que nos ha permitido en mejor forma llegar a los vecinos y vecinas”, declaró el alcalde Omar Vera al finalizar la ceremonia.
Walter Briso Chiquin, funcionario con 44 años de trayectoria, fue uno de los funcionarios distinguidos. “Es un día muy especial. Me costó mucho asumir la etapa, pero había que hacerlo después de 44 años. La responsabilidad de ser funcionario municipal es grande, porque tenemos en los hombros solucionarle el problema al vecino. A la Municipalidad todos llegan con un problema y nosotros no se lo podemos agrandar, nos dieron la misión de remediarlo y que el vecino se vaya con una sonrisa. Si la persona vuelve a repetir el trámite, pienso que es porque no hicimos bien el trabajo”.
Por su parte, Roberto Aravena, funcionario de Seguridad Pública que se retira después de 32 años de labores, puntualizó: “Tengo harta penita de dejar el municipio donde hice muchos amigos y colegas que me han brindado su cariño y respeto. Uno puede tener problemas pero cuando uno trabaja en el sector público hay que guardar la pena y darles alegría a las personas. Esa alegría, siempre tener la talla, me sirvió estos 32 años en mi trabajo”.